Profundidad financiera y morosidad por región
REGIONAL · 16 regiones
La mora hipotecaria se desplomó durante los años de tasas bajas y repunta desde que las tasas subieron. Es la huella regional del ciclo financiero sobre el deudor, no sobre el crédito.
El argumento
De las tres carteras que el Banco Central desagrega por región, la de vivienda es la que menos morosos produce y la que más se movió. Entre 2011 y 2023 la mora hipotecaria cayó de 2,22% a 0,32% de la cartera: una reducción de 86%. En 2025 está en 0,55%, todavía muy por debajo del inicio de la serie pero claramente por encima del piso.
El contraste con las otras dos carteras es lo que da sentido a la cifra. En 2025 la mora comercial va en 2,74% y la de consumo en 1,43%: entre cinco y tres veces la hipotecaria. El inmueble es, en los datos del propio Banco Central, la deuda que menos se deja de pagar.
Un porcentaje de cartera sube por dos motivos distintos. Estas series son mora sobre el saldo de cada cartera, no montos: una alza puede venir de más deudores en problemas o de una cartera que se contrae. Distinguirlo exige el volumen de crédito por región, y el Banco Central no lo publica: los montos hipotecarios, las tasas y el LTV son nacionales. Esta familia dice cómo le va al deudor en cada región, nunca cuánto crédito entró en cada región.
Lo que muestran los datos
La trayectoria de la mora hipotecaria acompaña el ciclo de tasas: cae de forma sostenida durante los años de política monetaria expansiva y se quiebra al alza después. El proyecto no puede leer causalidad en eso —la tasa es nacional y esta serie es regional—, pero sí registrar que el período de valorización del suelo coincidió con deudores hipotecarios sin estrés visible.
La dispersión entre regiones se mantiene: en 2025 la mora hipotecaria va de 0,34% en Tarapacá a 0,86% en Coquimbo.
La profundidad financiera se concentró
En el mismo período las cuentas corrientes de personas naturales pasaron de 2,02 millones a 12,04 millones, y los depósitos a la vista de 462,64 miles de millones de pesos a 7,66 billones de pesos. Pero el crecimiento no se repartió: la participación de la Región Metropolitana en las cuentas del país subió de 57,6% en 2009 a 80,5% en 2025.
Esa concentración corre en la misma dirección que la inmovilidad productiva que documentó el Reporte 1. La bancarización creció seis veces y se volvió más metropolitana, no menos.
Nota metodológica
Ninguno de los seis indicadores es un flujo. Las tres tasas de mora son porcentajes de carteras distintas, con denominadores distintos: sumarlas no significa nada, y ponderarlas exigiría el tamaño de cada cartera regional, que esta familia no trae. Los tres saldos son stocks. Todo se promedia sobre los doce meses del año; nada se acumula.
Los saldos están en pesos nominales, sin deflactar. La multiplicación por 16,5 de los depósitos a la vista mezcla inflación con profundización financiera, y separarlas exige un índice de precios que es nacional.
CCPN cuenta cuentas, no personas: una persona puede tener varias y una cuenta puede ser de una empresa. No es una medida de inclusión financiera per cápita, y no puede convertirse en una, porque la población regional no existe como serie del Banco Central.
Fuente: elaboración propia (2026) en base a la Base de Datos Estadísticos del Banco Central de Chile. Datos: panel_financial_depth_annual.csv.